Chat Control 1.0, aprobado mediante jugarreta legislativa: así votaron los eurodiputados españoles respecto a la vigilancia masiva de las comunicaciones en la UE
Meta, Google y Microsoft recuperan la cobertura legal para rastrear chats privados, mientras el cifrado de extremo a extremo se salva por ahora por una coalición inesperada de última hora.
Ya es oficial. El Parlamento Europeo ha reinstaurado hoy, jueves 9 de julio, el escaneo masivo y sin sospecha previa (es decir, indiscriminado) de las comunicaciones privadas de 450 millones de europeos. Y ha ocurrido a pesar de que hubo más diputados a favor de la privacidad que en contra en el pleno de hoy.
El resultado exacto (y la letra pequeña que lo explica)
La votación decisiva sobre el fondo del texto arrojó 314 votos a favor de rechazar la prórroga, 276 en contra del rechazo (es decir, a favor de mantener el escaneo) y 17 abstenciones, según recoge Patrick Breyer, exeurodiputado ‘pirata’ y activista de derechos digitales que ha seguido el expediente de cerca. Una mayoría clara de los votantes quería tumbar la norma… y, sin embargo, no fue suficiente.
La razón está en el mecanismo que ya explicamos ayer: al encontrarse el expediente en segunda lectura, rechazarlo exigía una mayoría absoluta de 361 votos sobre el total de 720 escaños, no una mayoría simple de los presentes. Al no alcanzarse ese umbral, el texto del Consejo se da por aprobado automáticamente, sin que haga falta ningún voto afirmativo. Cada eurodiputado ausente —y este jueves, último día antes del receso de verano, ha habido muchos, para su vergüenza y la nuestra— ha contado en la práctica como un sí.
Hubo un segundo revés paralelo: una enmienda, que habría restringido el escaneo exclusivamente a sospechosos identificados por un juez, también logró más votos a favor que en contra (322 frente a 255), pero tampoco alcanzó los 361 necesarios para prosperar.
Sí prosperaron, en cambio, dos enmiendas que excluyen del ámbito de la ley a los servicios de mensajería cifrados de extremo a extremo —como WhatsApp o Messenger—, con 369 y 362 votos respectivamente: la única parte del texto que sí superó el umbral de mayoría absoluta. Según recoge Euronews, salieron adelante gracias a una alineación de voto inusual entre liberales, la izquierda radical y la extrema derecha, que en este punto concreto superó en número a los dos bloques mayoritarios, PPE y S&D.
Patrick Breyer matiza, aun así, que el efecto práctico de esta exclusión es limitado: los proveedores nunca escaneaban las comunicaciones cifradas de todos modos, así que blinda por ley algo que ya era así en la práctica.
El resultado: Chat Control 1.0 queda vigente hasta el 3 de abril de 2028.
Cómo votaron los eurodiputados españoles
El registro oficial de voto nominal del Parlamento Europeo permite ver el detalle por país… y en España el resultado invierte el patrón general de la UE. De los 60 eurodiputados españoles, 53 votaron: 16 a favor de rechazar Chat Control (es decir, en contra de la vigilancia) y 37 en contra del rechazo (a favor de mantenerla). 7 no votaron. Mientras que a nivel europeo la mayoría de los votantes quiso tumbar la norma, en España ocurrió lo contrario: el 70% de los votantes españoles respaldó mantener el escaneo.
El desglose por partido deja algunos patrones claros:
PP y PSOE votaron prácticamente en bloque a favor de mantener el escaneo. VOX, por su parte, votó en bloque en contra de Chat Control, alineándose así con Sumar, IU y los partidos nacionalistas de izquierda en un cruce ideológico que se ha repetido en otros países durante este debate.
La nota colorista la aportó Alvise Pérez, que votó a favor del escaneo tras haber anunciado lo contrario en redes:
Lo irregular de todo el proceso, de principio a fin
Conviene reunir en un solo lugar por qué tantas voces, dentro y fuera del Parlamento, han calificado este episodio de anómalo, porque las irregularidades no se limitan al mecanismo de los 361 votos.
Es, en primer lugar, la tercera vez que la Eurocámara vota sobre el mismo expediente en apenas cuatro meses, después de haberlo rechazado dos veces en marzo. La reapertura no partió de una negociación nueva ni de cambios sustanciales en el texto, sino de una moción de urgencia impulsada por la propia presidenta del Parlamento, Roberta Metsola, a petición del PPE y de los Estados miembros. Markéta Gregorová, negociadora de los Verdes/ALE, advirtió en pleno hemiciclo que esa maniobra vulneraba el propio reglamento interno de la Cámara; Metsola respondió que actuaba conforme a las normas.
Hay además una irregularidad más silenciosa, señalada por el experto en privacidad Alexander Hanff en la carta abierta que envió a 836 eurodiputados antes de la votación: al revivir un texto ya rechazado disfrazándolo de “nueva” regulación con contenido idéntico, la maniobra permitió esquivar tanto un nuevo dictamen del Supervisor Europeo de Protección de Datos como una evaluación de impacto sobre derechos fundamentales… dos controles que sí habrían sido obligatorios si el expediente hubiera seguido la vía ordinaria a través de la comisión LIBE.
Qué cambia a partir de ahora (y qué no)
Breyer ha publicado un desglose claro de las consecuencias prácticas, que conviene reproducir con precisión porque en este debate es fácil perderse entre lo que vuelve, lo que ya existía y lo que sigue sin tocarse:
Lo que regresa: las grandes tecnológicas estadounidenses vuelven a poder escanear mensajes privados sin orden judicial ni sospecha previa. Afecta a los mensajes directos en plataformas como Instagram, Discord, Snapchat, Skype o Xbox, y a los correos de Gmail o iCloud.
Lo que no cambia: las publicaciones públicas en redes sociales y los archivos alojados en almacenamiento en la nube ya podían escanearse sin esta ley. Los mensajes privados, además, siempre han podido ser denunciados por los propios usuarios o intervenidos por las autoridades mediante escuchas judiciales dirigidas.
Lo que sigue sin escanearse: los chats cifrados de extremo a extremo, como los de WhatsApp, han estado siempre exentos de este tipo de rastreo. Y los proveedores europeos de mensajería y correo nunca han aplicado medidas de Chat Control.
Los números que cuestionan el argumento de fondo
Más allá del procedimiento, los datos que Breyer recopila basándose en cifras de la propia Comisión Europea y de la Policía Federal Criminal alemana (BKA) debilitan el argumentario con el que se ha justificado la urgencia:
El volumen de denuncias de abuso procedentes de EE.UU. ya ha caído un 50% desde 2022 por el uso creciente de cifrado, independientemente de esta norma.
Según cifras de la Comisión, el escaneo masivo de chats privados solo representó el 36% de todas las denuncias de abuso en 2024: la mayoría procede de publicaciones públicas y almacenamiento en la nube, ámbitos que Chat Control 1.0 nunca ha regulado.
La BKA calcula que el 48% de las alertas recibidas no tienen, de entrada, relevancia penal.
Las estadísticas muestran que el 40% de las investigaciones resultantes de estas alertas terminan dirigidas contra los propios menores.
Se estima que el 99% del material que reporta Meta bajo este sistema es contenido ya conocido previamente, lo que aporta poco para detener abusos activos en curso.
La propia Comisión Europea reconoce que no existe evidencia de que el escaneo masivo sin sospecha haya aumentado las condenas ni el número de menores rescatados.
Qué sigue: la batalla por Chat Control 2.0
Lo aprobado hoy no es la propuesta más agresiva contra la privacidad (la conocida como “Chat Control 2.0” o Reglamento CSA), que sigue bloqueada en negociaciones entre Parlamento y Consejo y cuyo último ciclo de trílogo fracasó el 29 de junio. Esas negociaciones se retomarán en septiembre, y el desacuerdo de fondo sigue siendo el mismo: si el escaneo de chats privados debe ser indiscriminado o dirigido a sospechosos concretos.





